La rebelión de los jóvenes
River armó un equipo que supera las barreras que le aparecen en el camino
JORGE SAVIA
Es como que este River Plate, que es uno de los líderes del Apertura, se hubiera rebelado, porque hay que recordar la sorpresiva muerte de Juan José Tudurí -el presidente durante años- poco antes del comienzo de la temporada y, encima, que los darseneros perdieron siete jugadores importantes, algunos de ellos hasta se fueron en la semana misma del arranque del campeonato: Medina, José María Franco, el "Rayo" Ramírez, Lugo, Puppo, Vinicius y Zambrana.
Sin embargo, no se trata de un impulso. Antes del comienzo de la actividad, hubo una gira de seis partidos por Costa Rica, que "no dejó un peso", como apuntó el presidente Miguel Grisoglio, pero tuvo como saldo un estimable y no siempre habitual capital de "rodaje", además de otro aporte que solo suelen dar los viajes: "convivencia y posibilidades de unir al grupo", algo que para Almada es "muy importante".
Aparte, como no fue fácil concretar rápido incorporaciones de la talla y las características de Sebastián Taborda y Maureen Franco, el técnico miró hacia abajo, a la quinta de Colón, donde entrenan y juegan las formativas, y apuró el último golpe de horno a jugadores como el brasileño Danilo Pires y el sanducero Leyes, que en su momento ya habían sido tenidos en cuenta, promovidos para que empezaran a "gatear" entre el plantel de Primera División, por Juan Ramón Carrasco.
Así, entonces, arrancó River. Casi como víctima, porque lo habían "desplumado", pero se rebeló como un gallo, y aunque no de riña, porque salió a jugar, más que a pelearla, plantándose como protagonista en el debut contra Nacional; y después de esa sorpresa, de dejar esa impresión de que quizá una golondrina no iba a hacer verano, en medio del frío del invierno, los darseneros siguieron de largo.
Codo a codo con Peñarol y Danubio, esta es la rebelión de los jóvenes, que hizo que tras el empate con los tricolores, pasara Liverpool, Rentistas y el vapuleado Wanderers.
No es casualidad. Tampoco se trata de un producto de las circunstancias. Almada quiere un equipo protagonista, que juegue, y tiene las armas: Porras mete, Prieto y el "Kily" González aportan experiencia, pero los Pereyra -Nicolás y Janderson- son de buen pie, Olivera es atrevido, rápido, y mientras Leyes demostró que es un grandote al que el cuerpo no le molesta, porque tiene manejo y su envergadura física es el guardaespaldas con el que se protege para resolver en el área, Pires es un "brasilerito" de 21 años, que llegó hace dos y que parece estar dándole razón a un dato: "tiene una cláusula (de rescisión) de 4.500.000 de dólares; se ve que sabía muy bien lo que tenía el que lo trajo".
Ovación digital
Es como que este River Plate, que es uno de los líderes del Apertura, se hubiera rebelado, porque hay que recordar la sorpresiva muerte de Juan José Tudurí -el presidente durante años- poco antes del comienzo de la temporada y, encima, que los darseneros perdieron siete jugadores importantes, algunos de ellos hasta se fueron en la semana misma del arranque del campeonato: Medina, José María Franco, el "Rayo" Ramírez, Lugo, Puppo, Vinicius y Zambrana.
Sin embargo, no se trata de un impulso. Antes del comienzo de la actividad, hubo una gira de seis partidos por Costa Rica, que "no dejó un peso", como apuntó el presidente Miguel Grisoglio, pero tuvo como saldo un estimable y no siempre habitual capital de "rodaje", además de otro aporte que solo suelen dar los viajes: "convivencia y posibilidades de unir al grupo", algo que para Almada es "muy importante".
Aparte, como no fue fácil concretar rápido incorporaciones de la talla y las características de Sebastián Taborda y Maureen Franco, el técnico miró hacia abajo, a la quinta de Colón, donde entrenan y juegan las formativas, y apuró el último golpe de horno a jugadores como el brasileño Danilo Pires y el sanducero Leyes, que en su momento ya habían sido tenidos en cuenta, promovidos para que empezaran a "gatear" entre el plantel de Primera División, por Juan Ramón Carrasco.
Así, entonces, arrancó River. Casi como víctima, porque lo habían "desplumado", pero se rebeló como un gallo, y aunque no de riña, porque salió a jugar, más que a pelearla, plantándose como protagonista en el debut contra Nacional; y después de esa sorpresa, de dejar esa impresión de que quizá una golondrina no iba a hacer verano, en medio del frío del invierno, los darseneros siguieron de largo.
Codo a codo con Peñarol y Danubio, esta es la rebelión de los jóvenes, que hizo que tras el empate con los tricolores, pasara Liverpool, Rentistas y el vapuleado Wanderers.
No es casualidad. Tampoco se trata de un producto de las circunstancias. Almada quiere un equipo protagonista, que juegue, y tiene las armas: Porras mete, Prieto y el "Kily" González aportan experiencia, pero los Pereyra -Nicolás y Janderson- son de buen pie, Olivera es atrevido, rápido, y mientras Leyes demostró que es un grandote al que el cuerpo no le molesta, porque tiene manejo y su envergadura física es el guardaespaldas con el que se protege para resolver en el área, Pires es un "brasilerito" de 21 años, que llegó hace dos y que parece estar dándole razón a un dato: "tiene una cláusula (de rescisión) de 4.500.000 de dólares; se ve que sabía muy bien lo que tenía el que lo trajo".
No hay comentarios:
Publicar un comentario